El otoño es la época perfecta para volver a encender el horno. Vivo en la soleada y calurosa Barcelona, y en verano no apetece pasar tiempo junto a los fogones ni comer un pastel caliente. Cuando refresca, por fin puedo apagar el aire acondicionado, volver a la cocina y hornear hasta la primavera.
El horno calienta la casa y la llena del aroma de la mantequilla, las especias y la fruta. Creo que mi afición por la repostería otoñal viene de mi infancia: cada año preparábamos tarta de manzana porque había manzanas por todas partes. En esta selección, en cambio, hay ciruelas, peras, naranjas y fruta deshidratada. Son recetas sencillas que no requieren técnicas especiales.
Pastel de ciruelas de The New York Times
Una masa tierna de mantequilla, ciruelas partidas, azúcar y canela. En el horno la fruta se ablanda y suelta su jugo, mientras el azúcar forma una fina capa crujiente.
Ingredientes
- 115 g de mantequilla blanda
- 140 g de azúcar
- 2 huevos
- 140 g de harina
- 1 cucharadita de levadura química
- 3 ciruelas grandes, mejor si son un poco ácidas
- Canela al gusto
- 1 cucharada de azúcar para espolvorear
Preparación
- Deja que la mantequilla se ablande a temperatura ambiente, sin derretirla.
- Bate la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla quede clara y esponjosa. Añade los huevos y bate hasta integrar.
- Incorpora poco a poco la harina mezclada con la levadura; no la añadas toda de golpe.
- Engrasa el molde, vierte la masa y alísala. Parte las ciruelas por la mitad, quita el hueso y colócalas sobre la masa.
- Espolvorea azúcar y canela. Hornea a 180 °C, con el horno precalentado, durante 40–50 minutos.
Mis notas: La masa alrededor de las ciruelas puede quedar húmeda porque la fruta suelta jugo. Cada horno es distinto; deja que el pastel se enfríe y se asiente antes de servir.
Pastel de miel, pera y avena
La avena y los trocitos de pera le dan una textura especial. Una bola de helado acompaña muy bien una porción todavía templada.
Ingredientes para un molde de 22–23 cm
- 70 g de mantequilla
- 100 g de miel
- 2 huevos
- 50–70 g de azúcar, según lo dulce que sea la miel
- 150 g de harina
- 2 cucharaditas de levadura química
- Canela y jengibre molido al gusto
- 50 g de copos de avena
- 2 peras
La receta original llevaba 100 g de azúcar y 100 g de miel, pero me pareció demasiado dulce; suelo usar solo 50–70 g de azúcar.
Preparación
- Pon la mantequilla y la miel en un cazo a fuego bajo. Añade canela y jengibre si quieres. Calienta solo hasta que se derritan y se mezclen; no dejes que hierva. Deja templar.
- Bate los huevos en un bol e incorpora poco a poco la mezcla tibia, removiendo constantemente para que no cuajen.
- Tritura la avena casi hasta convertirla en harina. Mézclala con la harina normal y la levadura.
- Corta las peras en dados pequeños e incorpóralas a la masa. Engrasa el molde, vierte la mezcla y alisa la superficie.
- Hornea a 180 °C hasta que una brocheta salga sin masa cruda. El tiempo depende de la jugosidad de las peras y de tu horno.
Mis notas: Elige peras maduras y aromáticas, pero aún firmes; las muy maduras pueden soltar demasiado líquido. Si preparas una de estas recetas, etiquétame en Instagram, Pinterest o TikTok. Me encantará ver el resultado.
Bizcocho de naranja y chocolate negro
La naranja y el chocolate negro son una de mis combinaciones favoritas. Este bizcocho está tan rico que podría acabármelo con una taza de té o café.
Ingredientes
- 100 g de mantequilla
- 150 g de azúcar
- 2 huevos
- 75 ml de zumo de naranja recién exprimido (normalmente, una naranja grande)
- 180 g de harina
- 1½ cucharaditas de levadura química
- 80 g de pepitas de chocolate negro
Preparación
- Derrite la mantequilla y mézclala con el azúcar.
- Añade los huevos, el zumo de naranja y la levadura; mezcla bien.
- Incorpora poco a poco la harina hasta obtener una masa lisa. Añade el chocolate.
- Si usas una tableta, trocéala; a mí me gusta que algunos trozos queden grandes.
- Forra el molde con papel de horno, vierte la masa y hornea a 180 °C durante unos 30–40 minutos.
Mis notas: Usa chocolate de buena calidad para que no quede ceroso al hornearlo. Para intensificar el aroma, añade un poco de ralladura y evita la parte blanca, que amarga. Deja que el bizcocho se enfríe un poco antes de cortarlo.
Pastel especiado de fruta deshidratada
Es más intenso que los tres anteriores. Los orejones, las ciruelas pasas, los arándanos secos y las pasas reposan varias horas en un almíbar aromático de té y naranja con un pequeño toque sorpresa.
Ingredientes para un molde redondo de 18–20 cm
Para la masa
- 150 g de mantequilla
- 140 g de azúcar
- 150 g de harina
- 3 huevos
- 1½ cucharaditas de levadura química
- ½ cucharadita de canela, opcional
- ½ cucharadita de jengibre, opcional
Para la fruta y el almíbar
- 3 bolsitas de té o 2–3 cucharadas de té negro en hojas
- 150 ml de agua
- 60 g de orejones
- 60 g de ciruelas pasas
- 60 g de arándanos secos
- 60 g de pasas
- 30 g de coñac, brandy o ron
- 1 naranja
- 2 cucharadas de azúcar
Preparación
- Lava la fruta. Trocea los orejones, las ciruelas pasas y los arándanos grandes; deja las pasas enteras.
- Prepara un té negro fuerte con 150 ml de agua. Añade el zumo de una naranja y lleva a ebullición. Retira del fuego y entonces agrega el coñac, brandy o ron.
- Añade la fruta y déjala en remojo varias horas, mejor toda la noche. Yo la preparo por la tarde y horneo el pastel a la mañana siguiente.
- Bate la mantequilla blanda con el azúcar durante 3–5 minutos. Añade los huevos y mezcla bien.
- Incorpora la harina, la levadura, la canela y el jengibre. Escurre la fruta sobre un bol y déjala en un colador 5–10 minutos. Guarda el líquido: lo usaremos para empapar el pastel.
- Mezcla la fruta con la masa. Pásala al molde engrasado y hornea aproximadamente una hora a 170 °C. Comprueba el centro con una brocheta antes de sacarlo.
- Con el pastel aún caliente, vierte el almíbar reservado poco a poco y deja que cada cantidad se absorba. No hace falta usarlo todo; para cuando empiece a quedar líquido en la superficie.
- Deja enfriar por completo sobre una rejilla. El almíbar se reparte por el interior, la fruta se ablanda y el té, la naranja, las especias y el alcohol se integran en un solo aroma.
Si no consumes alcohol, puedes omitirlo: la base de té y naranja sigue quedando deliciosa.
¿Qué pastel de otoño vas a preparar hoy?
Si encuentro buenas ciruelas, casi siempre preparo el pastel sencillo con canela. Para algo muy otoñal, elijo el de miel, pera y avena; para acompañar el café, el bizcocho de naranja y chocolate. El pastel de fruta deshidratada lo guardo para una tarde fría de noviembre, cuando ya se empieza a sentir la Navidad.
Elige el pastel que te apetezca, enciende el horno y disfruta de las tardes acogedoras que nos esperan.

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